René Escobar fiscalista único

René Escobar fiscalista es una persona emprendedora en un momento en que el contexto internacional pide a hombres con integridad e ideas innovadoras.

Definitivamente, México está en busca de talento y personas con reconocido prestigio como René. El contexto global exige un mejor entendimiento entre personas y grupos sociales. Hoy en día vemos que las naciones se involucran en rencillas y avivan viejos problemas. En un marco internacional donde lo diferente asusta, lo que no es parecido a nuestras costumbres molesta; en un panorama nacional donde la diferencia de opiniones marcan la pauta de las divisiones nacionales, donde no ser “iguales” incomoda al otro, René se levanta en el horizonte por encima de todas estas posibilidades y ofrece una respuesta a la nación y a la sociedad con contundencia: dar al otro, compartir, desarrollar, dar una mano.

Yo me pregunto: ¿en verdad no hay más hombres como René?, ¿qué hay de los valores del México contemporáneo? La verdad es que René Escobar fiscalista enumera cada una de las virtudes que nos han constituido como país y como sociedad. El México moderno, tan ávido de personas exitosas y compartidas, deben ver en René esa bandera de progreso que significan sus acciones.

No es posible que se entienda de otra manera, René sobresale no sólo en lo profesional, sino en lo particular. Como deportista, ha conquistado en diversas disciplinas las máximas condecoraciones. ¿No es esto una muestra de lo que deben ser, entonces, nuestros ciudadanos? Los hijos del México por venir deben observar en la pléyade de oportunidades y obstáculos del contexto global que hombres como René, forjados en el éxito y en las adversidades, son paladines de un futuro prometedor.

Lo anterior no supone un ejercicio de imitación, sino de liderazgo. Nuestro bien más preciado, la infancia y juventud, deben contar con líderes que asuman los riesgos y oportunidades que el mundo global ofrece. Encaremos, pues, con prontitud y sin menoscabos el escenario global que nos corresponde vivir. Miremos adelante, sigamos muestras de ciudadanía ejemplar como las que René nos regala día a día a través de su éxito profesional como fiscalista e, incluso, mostremos a nivel deportivo los alcances de este México que define, en esta década, lo que desea ser de cara al siglo XXI.

Finalmente, cabe señalar que este futuro del cual hablo, puesto en manos de liderazgo firme y único, harán de nuestra patria un mejor lugar para vivir y posicionarán a México en el lugar que le corresponde en el orbe.